17 julio 2012

Cinefilia: REC, terror proletario

 Nota: en el siguiente artículo sobre la película REC, se habla sobre la película REC. Si no desean que se la destripen, a lo mejor no es buena idea seguir leyendo.

Hola camaradas siervos,
Hoy hablaremos, sin que sirva de precedente, de cine de terror. Normalmente en vuestra página amiga Oz Odio a Loz Trez no nos gusta el cine de terror. Primero porque eso de que nos den sustos en ratos de ocio, habiendo ppsoe, nos parece de masoquistas, y segundo, porque normalmente son películas ideológicamente reaccionarias, en grados que van desde el conservadurismo de toda la vida hasta ser una puta banda de fascistas intentando adoctrinar a la juventud. 

¿Y por qué?


El cine de terror tiende a ser, por su propia naturaleza, conservador, habiendo dos opciones posibles: personajes que entran en un entorno nuevo y desconocido, que es terrorífico, o bien, un entorno familiar donde se introduce un elemento extraño, que es terrorífico. Casi invariablemente, hay una lectura moral: los personajes se introducen en el elemento terrorífico, o hacen que entre en su entorno habitual por desobedecer. Pueden desobedecer una costumbre (estos jóvenes no respetan nada), una orden (estos jóvenes no respetan nada) o una ley (estos jóvenes no respetan nada). Han leído bien. Les reto a reunir 3 películas de terror donde los protagonistas no sean jóvenes: los viejos no necesitan ser adoctrinados (nota: esto no quiere decir que no puedan morir como personajes secundarios por eso de hacer bulto y dar pena).

Observemos de pasada algunos ejemplos tanto clásicos como comercialoides: 

-Psicosis de hitchcock (1960): una chica roba su propio banco: estos jóvenes no respetan nada: ha ido contra la ley y encima contra la confianza de su jefe. Esto la lleva a ponerse en manos de un curioso personaje que etc etc etc.

-El resplandor, kubrik (muy libremente) sobre novela de stephen king - 1980: un joven padre de familia se apunta a ser cuidador de un hotel de montaña durante el invierno para ganar dinero y tener tiempo de escribir su novela, de paso amargándole la vida a su hijo rarito y mujer: estos jóvenes no respetan nada y joden las aspiraciones familiares para sí mismos. El hotel además fue edificado sobre un cementerio indio: estos jóvenes no respetan nada. El resto es historia.

-Misery de rob reyner (1990), sobre novela de stephen king: un escritor escribe muy bien pero se dedica a fumar porros cuando acaba su obra: estos jóvenes (este no es exactamente joven, miren, una excepción) no respeta nada y son unos yonkis, encima de dedicarse a la cultura. Como consecuencia, tendrá un tonto accidente de tráfico que le pone en manos de una curiosa personaje que etc etc etc.

-Scream de wes craven (1996): bombazo, supuso la consagración del tontiterror adolescente de los 90. Un cruce entre el terror y la intriga a lo agatha christie, donde esta vez podemos resumir la película como "tu novio ese degenerado hoy te pide que te acuestes con él, mañana seguramente estará apuñalando gente por diversión". No hay más preguntas, señoría. Sin embargo, el personaje friki de turno nos cuenta tres famosos estereotipos:

1º: No practicar el sexo. 2º: No beber. 3º: No decir "Ahora vuelvo".

El tercero es un factor circunstancial: a la gente se la mata a solas con susto en lugar oscuro. Los dos primeros dejan muy clarito que el jazz y el whisky sólo traen delincuencia. Nota que añaden en scary movie (parodia de la anterior): ser negro también es algo inaceptable socialmente y que da muchas papeletas para que te rajen las tripas.

Podríamos seguir hablando largo rato del asunto (de las películas de trama supuestamente religiosa ni hablamos), así que entremos al trapo:

REC, Jaume Balagueró y Paco Plaza, 2007.

La película comienza como el metraje de un reportaje sobre la vida nocturna del parque de bomberos de barcelona. La cámara subjetiva e integrada en la película (intradiegética que diremos calzándonos las gafas de pasta) nos acompaña el resto de la cinta, partiendo de este pretexto. En los primeros minutos vemos la tesis política de la cinta: la presentadora es la típica chavalita pija que está ahí porque no le da más de sí el trabajo, pero sólo está deseando que suceda algo imprevisto que le suponga un buen pelotazo, y no deja de mirar a los trabajadores del parque como una panda de paletos sin ningún glamour. Nota: ni siquiera tenemos la típica concesión paternalista a la clase obrera de que la chica (ángela) mire con deseo los cuerpos esculpidos de los bomberos. Simplemente son primitivos y aburridos. No hay material mediático.

Tesis de la introducción: los medios de comunicación desprecian el trabajo de las personas normales, incluso si es una guardia nocturna. Todo lo que no sea carnaza y famoseo les resulta despreciable. El cámara se revela ya desde el principio como pagafantas de la diva de la tele local: es el lacayo de turno que se pega a la burguesía esperando que se le pegue algo de lo "bueno".


Rodada hoy, esta escena iría acompañada de un "que se joda" de la rubita y pijales protagonista: una paga menos para vagos que se tiran el día tomando cafés en lugar de ser "emprendedores".

Reciben una llamada de una comunidad de vecinos, en la que ya hay una pareja de la guardia urbana cuando llegan. A partir de aquí comienza la trama de zombis, en la que no es especialmente interesante entrar. Sí merece un estudio la comunidad de vecinos:

-La familia "normal de toda la vida" con niña rubia y perrito: mari carmen, jennifer (al loro el nombre) y max (el perro): el padre está ausente, como símbolo de la manera del cabeza de la familia burguesa de desentenderse de lo que sucede en casa. La mujer, llegado el momento, se muestra abiertamente como una fascista, con gran facilidad para hacer juicios sobre cualquiera, cuando veremos a medida que pasan los minutos cómo es bajo su tejado donde se ha gestado "la cosa": su niñita rubia es la hija del exorcista a lo bestia y su perro es un animal satánico que da la pista a las autoridades.

-El vejete mariquitoso (césar). No hablamos del guei sofisticado que vive del diseño de vanguardia, ni del maricón pomposo con sombrero de copa que nadie sabe de qué pie cojea si no lo confiesa. Hablamos del mariquita auténtico: vive con mamá hasta que ella muere (la única mujer de su vida). Vive su sexualidad en cierto secreto, sin perdonársela a sí mismo, pero viste y habla de forma evidentemente amanerada. Se deja ver en algunos momentos una manera de pensar similar a la madre de la idílica niñita rubia: si yo estoy reprimido para que todo siga igual, todo debe seguir igual.

-El presidente de esta nuestra comunidad (guillem): personaje frikiesco, da mayor impresión de trabajador (de hecho se tira un buen rato haciendo su trabajo en la película) que sus vecinos y tiene una mayor amplitud de miras. Será abandonado junto a los infectados por parte de los demás personajes: la hipocresía burguesa operando a piñón.

-Los policías: del primero hablaremos poco porque no dura mucho. Lo justo para mostrar su incomodidad con los medios de comunicación: cuanto menos se vea su acción represiva para defender el sistema, mejor. El segundo policía, que será un tanto más longevo, muestra cómo es un lacayo del sistema que obedece las normas impuestas desde el exterior recurriendo si es necesario a la amenaza de las armas, pero que no tiene ninguna aptitud para controlar nada fuera de esa capacidad para la violencia que le ha dado el sistema.

-Álex y manu (los bomberos): al contrario que los policías, que reflejan el lado represivo del sistema, ellos son trabajadores públicos que no se dedican a la represión, sino sólo a solucionar problemas. De álex hay poco que decir, dado que tampoco da mucho de sí en la película. Manu, por otro lado, se convierte en el personaje carismático del grupo, controlando los ánimos del personal (incluído el policía) y, llegado el momento, martilleando zombis a diestro y siniestro. En estos días de manifas de bomberos, podemos decir que balagueró y plaza ya sabían que los bomberos eran una elite de la clase trabajadora y le rindieron sincero homenaje en este personaje. Como héroe obrero, cae protegiendo a los protagonistas machacando zombis sin parar.

-La familia china: trabajadores, y encima inmigrantes. Son el objeto de todos los recelos de la comunidad: raros, "comen cosas raras" y encima tienen al abuelo encamado en casa. Para colmo, tienen un taller textil en el bloque, sin gente encadenada trabajando ni cosas raras: son trabajadores normales y corrientes que intentan progresar en la vida. Su papel en la película es escasito, aparte de aparecer como víctimas del desprecio hipócrita de los burgueses (mayormente césar y mari carmen). Por cierto, al final, como zombis, resultan bastante poco respetables.

-El inspector de sanidad: un personaje enigmático. Habla con un cierto acento extranjero, que lleva a pensar, antes que nada, en que aquí lo de la ciencia es cosa de extranjeros (el "que inventen ellos" de unamuno), y después, que la cosa es muy sofisticada y nada accidental, puesto que se lo dice un extranjero muy serio. El buen señor, al menos hasta que se convierte en zombi, experimienta una curiosa evolución, de creerse, como el policía, que está a la altura de los de fuera, por encima de los de dentro, a verse en el mismo peligro que los demás, y comportarse de manera sobria y serena, aceptando su propio abandono al ser mordido. Estos extranjeros racionalistas, muriendo con estilo.

-Personajes secundarios: "la colombiana", cuyo papel se limita a ser abatida a bocaos por la anciana. Más connotaciones sobre la opresión que sufren los inmigrantes, que incluso carecen en este caso de voz, pero bien que se llevan las ostias. La vieja en cuestión (señora izquierdo) y la niña portuguesa, no tienen mucho más que hacer que ir por ahí mordiendo a la gente. No me meteré en simbolismos forzados. 

-El señor de madrid propietario del ático: último por ser un personaje que no aparece en la película, a pesar de su importancia. No hay que perder de vista la denominación: es un señor de madrid que se dedica a meter zombis en cataluña. Ahí es nada. Pero encima, es un fanático religioso que lo que ha metido en el bloque es una niña poseída para experimentar con ella, supuestamente buscanddo una cura, pero la película es muy concluyénte haciéndote ver que la iglesia es una cosa oscurantista y terrible y de ahí no puede salir nada bueno.

Otras entidades:

-El estado (policía - ejército - sanidad fuera de la casa). Aparece como un gran aparato de represión, consagrado a pisotear a los individuos. Sin embargo, la conclusión no es tan recta siguiendo las libertades individuales: el estado se ve obligado a sacrificar derechos de los individuos a fin de preservar el bienestar del público general. Lo veremos más desarrollado al final de la película.

-La iglesia: al contrario que el estado, al que vemos como un mal necesario para mantener el bienestar público, la iglesia aparece como una institución a priori con buenas intenciones (intentar investigar y resolver lo que pasa con la niña endemoniada en cuestión), pero que por su oscurantismo, falta de método científico y opacidad frente a la sociedad (¿quién coño sabía que había un cutrelaboratorio secreto en el ático?) se convierte en un gravísimo enemigo público. Aquí está la principal revuelta contra el terror típico: quien transgrede aquí no es una pandilla de jóvenes buscando fiesta y sexo, ni una chica con aspiraciones de riqueza, ni unos científicos que "juegan a ser dios", sino precisamente los fanáticos religiosos, que se arrogan competencias sobre cosas del mundo real, sobre las que no tienen ni puta idea.

Así, para terminar, veamos cómo termina la película: cada vez quedan menos personajes, pero siguen animados por el espíritu capitalista de que ellos pueden salvarse a sí mismos y pasar por encima del destino de la mayoría si son "emprendedores" e inventan una forma de escaquearse. Es esta búsqueda del pasar por encima de los demás lo que llevará a que se aventuren al recorrido final (buscando las llaves y una salida imposible) que les lleva al ático. Una vez allí, todavía la protagonista recibe el apoyo abnegado de su esbirro del capital, que, obviamente, muere antes que ella en un típico "susto tonto" del género, lo que condena a la susodicha pija protagonista: ella sólo ha conseguido llegar al final de la cinta por el apoyo que le han prestado otros personajes, física o mentalmente más válidos. Finalmente, es arrastrada a la oscuridad junto con los demás personajes, lo que muestra lo justificada que estaba la cuarentena: cualquiera hubiera permitido este circo al aire libre, como para terminar con barcelona llena de zombis votando a ciu. En esto último falló la película.

Ella piensa que es mucho más sofisticada que él, pero en el fondo todos son alpiste para zombis: la danza de la muerte en el siglo XXI


Moraleja de REC: 

-No te juntes con pijos, que te llevarán por mal camino. 
-No desconfíes de los inmigrantes porque hablen raro, ni confíes en la familia idílica con niña rubia y perrito. 
-El estado es una máquina represora al servicio de la burguesía, pero esa misma máquina, si está al servicio del pueblo en general, es totalmente justa y necesaria, por más que un burgués te diga que le están reprimiendo.
-Y cuando marcas la casilla de la iglesia, financias zombis.

pd. Imaginen que la prota y pablito escapan de la casa. ¿Cómo coño entonces detienes el brote de zombis a los que hay que matar una y otra vez? Su muerte es un alivio para todos nosotros.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

TronGo, incluir "El resplandor" como uno de los ejemplos para sustentar tu teoría es un poco pegote...

Para empezar, lo de retirarse a escribir una novela es uno de los clichés más usados en la "cultura" estadounidense (famosa por su progresismo y su total carencia de doble moral) para ejemplificar al emprendedor a la caza del sueño americano por la vía creativa. Si el tío se dejase mantener por la mujer o lo dejara todo (mujer e hijo incluidos) para escribir su libro, entonces sería un hippie, pero como buen americano decente y cabeza de familia que lleva los pantalones en casa, se busca una forma de seguir poniendo el pan sobre la mesa. Eso convierte a Jack Torrance en el héroe arquetípico de la juventud conservadora! Y para colmo se busca la vida cuidando un Hotel edificado sobre un cementerio indio! Dudo que fueran una panda de irrespetuosos perroflautings los que financiasen la construcción de dicho hotel... Más bien un empresario de rancio abolengo con influencias aquí y allá para recalificar terrenos.

Y encima es nuestro querido Jack el que, a pesar de no haberse saltado ni uno de los 10 mandamientos, se vuelve "to loko" y se convierte en el malo de la peli! Si se toma como causa lo poco que escribe en su novela (una sola frase: All work and no play makes Jack a dull boy) es el ser demasiado trabajador no divertirse lo que le hace perder la cabeza...

Que no, que no es un buen ejemplo.

De todos modos tu teoría si puede ser aplicada a todo lo que sea cutre-terror, como las películas de zombies: "si juegas con la obra de Dios (ed. si enredas con los genes, fetos... bueno, también cualquier otro tipo de ciencia en general) tú y los tuyos sereréis castigados..."

Fergu.

xD

Perri el Sucio dijo...

Jeajeajea touché! efectivamente el resplandior estaba traído por los pelos, por eso de que en general no veo pelis de terreur.

Sin embargo, no estoy de acuerdo mucho con tu análisis: un americano de verdad no escribe libros, en todo caso los llena de pollas y comentarios supuestamente chistosos. Así que a lo mejor podríamos decir que la "americanidad" del hotel termina influyendo en este hombre para que no escriba una mierda y se convierta en un ONVRE con todas las de la ley, y se dedique a dar disciplina a la cochina de su mujer y el mediamierda de su hijo.

O siendo más serios, en realidad es un ejemplo dado la vuelta, por eso la peli mola. En fin, es lo bonito de la crítica ;)

Asertus dijo...

Lo más terrorífico de "El Resplandor" fue su doblaje al español...