03 octubre 2011

Los fantasmas atacan a españa III: resaca (intermezzo)

Sales una noche, a ver qué pasa. Sales con unos peces gordos de la oficina, gente que realmente maneja el asunto, y te invita a una cantidad salvaje de alcohol. Entre tambaleos, ves que te llevan a un club lleno de gente a la última. "Estamos en la champions lij", te dicen. Aunque estás menos despierto que una vaca a punto de ser sacrificada, las pocas sensaciones que te llegan son guays: buen rollo, sonrisas, hombres amables y mujeres bonitas, y muchos tratos. Tratos estupendos, apuestas, desafíos, mucho cachondeo, aunque sospechas que son cosas que sobrio no harías. Y finalmente, te presentan a una maquillada hasta arriba y haciendo parecer monja a un maniquí de breska, y te dicen entre risas, "esta es una cerdilla" mientras te dan con el codo. Te aflojan un par de billetes para invitarla. Comentan mientras siguen las carcajadas "¡han vuelto los conquistadores!"

Te despiertas al día siguiente con un dolor de cabeza brutal.
Intentas enfocar. Estás en casa, bien. No hay cicatrices en los riñones, bien. Esperas que nadie haya tomado fotos del desmadre, aunque prefieres pensar que no hubo desmadre. Todo fue una noche de hacer contactos, y labrarse unas relaciones sociales, ya sabes, para el futuro.

Entonces oyes un ronquido del otro lado de la cama. Extrañado, levantas un poco la cabeza, y notas cómo todo te da martillazos. Pero en vez de relajarte al enfocar de nuevo la vista el dolor no baja, sino que se vuelve angustia. Al parecer el comentario no era en broma.




Era una cerdilla, pero literalmente. Entras en pánico. ¿Qué demonios es esto? Esto es imposible, si hace un día estabas, literalmente, "en la champions lij". No puede ser que tuvieran nada que ver tus mecenas en la fiesta. Son gente respetable, y además, gente que vive en ese mundillo, seguro que controlan estas cosas y es impensable algo tan surrealista.

Así que, sin darle muchas vueltas a las implicaciones del asunto, intentas ponerte en contacto con ellos. Alguien tendría una explicación. A lo mejor incluso, la chica se había ido temprano y ellos, o ella misma, le habían gastado la broma. Yo que sé, cualquier explicación razonable y serena. Pero tras un par de llamadas colgadas, si te parecía que estaba jodida la cosa, aún no sabías anda. El discurso telefónico que te dan es demoledor: tienen todo un archivo fotográfico de lo que pasó nada más salir de la discoteca fashion. Está claro que no tienes ni idea de manejarte en estas esferas, y no se te habría debido ocurrir "vivir por encima de tus posibilidades". Pero no sólo no quieren verte más por el club de la gente guapa, también te exigen una curiosa cantidad de dinero mensual a cambio de no publicar las fotos. A regañadientes, y pensando que "no queda otra alternativa", aceptas. Cuando cuelgas el teléfono y tratas de razonar un poco, abres la cartera y la ves vacía. Totalmente vacía. Con razón te habías extrañado de que tus elegantes guías en el mundo de la noche hubieran tirado por ahí cada tarjeta con la que se habían hecho una raya, y te había sorprendido lo mucho que invitaban. 

-Con razón. Pero si alguien invitaba, era yo, que para eso era mi dinero.
-No, era su dinero, su trabajo les costó ganárselo, y tú te bebiste parte de él- sale la voz de la televisión, mientras una presentadora de noticias aún por dar el braguetazo te mira con aire severo.
-Pero si me lo han robado, ese dinero era mío y me lo robaron.
-¿Y tú sabrías hacer eso? No pretendas encima, tú que no tienes nada y menos que vas a tener, dar lecciones aquí a los expertos en dinero sobre el bien y el mal. Ellos hacen su trabajo y crean riqueza. ¿O crees acaso que todos esos bares caros y trajes de diseño se pagan solos?
-¿Cómo?
-...-la presentadora baja los ojos a la pantalla azul y deja de mirarte a los ojos- Mientras tanto, en Manhattan, la policía ha detenido a 700 piojosos que eran un peligro para el estado, a la vez que el ejército americano y amigos han puesto a 700 piojosos en el poder bombardeando un estado, y eso. Bueno, cosas muy complicadas. Resumen, el mundo es peligroso y oscuro, más allá de este sistema, el abismo.
-Dios, qué mundo más loco, deberé comprar alguna cámara de vigilancia.

Te quedas unos segundos pensando en lo seguro que te sentirías si pudieras grabar todo lo que pasa en tu puerta. No se te escaparía una, y claro, nadie tiene que quejarse de nada, ¿a quién le va a molestar que le graben haciendo cosas buenas? Con estas ideas, decides conectarte a internet, y, ya que estás como estás, googlear cómo hacer una matanza casera. Ironías de la publicidad, no puedes evitar pinchar en un anuncio de casualidad. Se abren tres ventanas. Y en una, te reconoces dándole arrumacos variados al bicho que ha saludado los buenos días hicándole el diente a tu saludable almohada.

Aterrorizado ya para los restos, intentas ver de qué página se trata mientras piensas que todo esto no puede ser real y en un momento cualquiera te vas a despertar. Llegas a la portada y ves que hay un álbum entero dedicado a ti en una página para adultos de tipo... poco usual. No sabes si es más humillante ver esto en internet, o ver que no puedes entrar al álbum: es de pago. Llamas cabreado a tu "hamijo": si no pagas los próximos meses, irán subiendo uno a uno el contenido de todas las cámaras de vigilancia en las que saliste.

Te han robado, humillado y además andan haciendo negocio de ello, mientras una cerda se come tus sábanas. Empiezas a darte cabezazos contra la mesa.

Entonces te despiertas. Todo ha sido un sueño. Sólo vivías en españa.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Y qué tienen de malo los cerdos? XD

Anónimo dijo...

¿A qué cerdos te refieres,amigo? Lo pregunto por que soy de pueblo, y en el mío, los tirantes los usaba el cerdo del señorito.

Perri el Sucio dijo...

hoygan, en vez de tantas preguntas, hagan la secuela, que esto es ficción, señores.