28 marzo 2011

El mejor periódico es...

¿pensaban que diría "el muerto"? No se preocupen, ya están todos bastante zombis per se.

No, este es el mejor periódico. En el peor de los casos, tendrá la veracidad de uno de los "serios", es gratis, y si les engaño es de manera totalmente deportiva y cándida. Nadie me paga ni me chantajea para hacerlo.

Hace ahora más o menos un año que zp decidió saltar los parapetos desde los que operaba como quintacolumnista, y cual t-26 dando la vuelta a la torreta, abrazó la causa de la españa más rancia y cavernaria. Es común entre los pueblos árabes y bereberes (en el pasado entre muchos más) que para certificar tu deserción estás obligado a derramar cuanto antes la sangre de tus antiguos camaradas, y a ser posible, traer una buena cabeza. En el caso que nos ocupa, ya hemos visto el resultado: botín y unos pocos de piratas más corren por ahí aclamándole como führer indiscutible sobre los escombros de lo que quedará de nuestro país. Y es que le pidieron una cabeza y les ha traído varios millones.



Como esta entrada lleva escribiéndose desde hace un mes, intentaré ser breve, señalando simplemente que los niveles de manipulación de nuestra prensa se han disparado. Anteriormente, sobre todo con las guerras del imperio (en las que españa siempre colabora con entusiasmo servil), pero de un tiempo a esta parte, pasa con todo. Los medios de comunicación, que tanto se quejan de crisis, han pasado con alegría reseñable a ser órganos de sus respectivos amos. Y despejo dudas, por si quedaban, no, ninguno de esos amos es "el pueblo" ni una parte de él. Esencialmente, estamos en manos de intereses corporativos y de potencias extranjeras.



Cualquiera que haya tenido experiencia con algún medio de comunicación sabrá que, incluso cuando no tienen mala intención, deforman extraordinariamente cualquier información: la mayoría de periodistas tiene ya en la cabeza el argumento de lo que va a contar antes de conocerlo bien (si es que tal momento llega), y después acomoda los hechos y declaraciones a ciertos estereotipos, lugares comunes, "su" historia y convenciones del género según corresponda. De ahí que casi nadie pueda reconocerse cuando lee una entrevista que le han hecho, o que bufe por exageraciones y omisiones que considera fatales. Sin embargo, este tipo de deformaciones resultan comprensibles, en tanto que este periodismo es una forma de narración humana, y aunque debiéramos aspirar a la objetividad, ésta siempre se nos escapa más o menos.

El problema gordo viene cuando esa capacidad de "ficcionalizar" se pone conscientemente al servicio de ciertos intereses. Intereses que NUNCA son los del lector u oyente, claro. De hecho, el objetivo típico es convencerle de ir CONTRA sus intereses. Entiéndanme, estos medios modernos son muy caros, si vamos a manipularlos tiene que ser para algo que merezca la pena.

¿Cuáles son, MUY a grosso modo, las principales formas de manipular una información?
Sin entrar en el inmenso campo de las falacias, que ya han tratado otros y otros, estos son, desde un punto de vista lingüístico, y de menor a mayor gravedad, los que encuentro principales:

-Uso del lenguaje connotativo y las suposiciones y anacolutos: por ejemplo, cuando hablamos del "presidente mubarak", mientras que otro es el "dictador gadafi". O cuando se llama "alborotadores" a quienes se manifiestan en londres, y "manifestantes" a quienes sacan el cañón antiaéreo a la calle en bengasi. Una perla, por ejemplo, el otro día cuando se hablaba del atentado en minsk, al hablar del atentado, para entre línea y línea recordar que "allí gobierna un dictador", y seguir hablando del número de víctimas. Captamos la indirecta.

-Omisiones: un clásico, llenas de buen gusto cuando se usan con moderación, causan la quema de redacciones cuando no tienen freno. Son especialmente útiles para sesgar una estadística (puesto que si leemos todos los datos, tienen el problema de dejar muy poquito margen para la manipulación). Un ejemplo reciente y bonito: manifestación en egipto: 12 muertos según la policía. Días después, cuando los manifestantes empiezan a no caer tan mal, publicamos sus cifras: 1200. Pero seguimos dando por buenas las oficiales. Ahora, "manifestación" (de esas con tanques) en libia. 2000 muertos según los organizadores. Las cifras oficiales ni están ni se las espera. En cuanto a las cantosas y continuas omisiones en nuestras cosas nacionales, como corrupción, leyes de las que sólo se publica un titular parcial, declaraciones que parecen a conveniencia inteligentes o ridículas a base de recortarlas, o los números que esgrimen los neoconservadores justificar la prostitución del estado, formalmente entran en esta categoría, pero en muchos casos saltan a la categoría de falsificación, por usarse para extraer conclusiones falsas.

-Juicios de valor e interpretaciones interesadas: cuando uno estudia cualquier cosa que aspire a ser medio seria (historia, crítica literaria, sociología, economía pero de la seria) es muy importante el lenguaje denotativo: queremos estudiar y comprender la realidad, no ser horatio kane hablando sobre el bien y el mal. Incluso los teólogos, cuando quieren parecer rigurosos, intentan tender a este tipo de lenguaje (aunque con un éxito relativo, obviamente). Los juicios de valor se usan, por tanto, cuando tenemos muy seguro, o queremos dar por seguro, que los aplicamos a algo obvio para todos, ya que no se puede convencer a nadie con ellos. Así, los medios nos pueden calificar lo mismo como valiente o cobarde, indiscriminado o potente, asesino o selectivo, terrorista o comando, liberal o represivo, y un largo etc. según corresponda a sus intereses. El efecto que se espera de estas valoraciones es que al asumirlas como obvias, tú te pliegues a la valoración "común y evidente". Nuestro ejemplo favorito, sin duda, el "ha sido ETA, y quien lo ponga en duda es un miserable" de zaplebes tras el 11-m. La diferencia con las connotaciones, es que aquí no tiramos indirectas con las implicaciones de una palabra (o su ausencia); Usamos palabras enfocadas abierta y únicamente a meter las emociones en el análisis de los hechos. Por supuesto, estas emociones son llamadas cuando por la razón, la ley y la justicia no nos pueden convencer fácilmente (o ni borrachos).

En este apartado deberíamos meter también el uso de los significantes trascendentales (palabras que carecen de significado denotativo y se usan simplemente como significantes para mantener unida la manada, como los golpes del bombo de manolo): libertad, democracia, derechos humanos, el mundo libre, la civilización, etcetera omnia.

-Falsificación léxica: Sin embargo, otras veces los significantes son transparentes y tienen un significado, y lo que hacemos, simplemente, es traficar sutilmente con ellos: ¿que una descarga no nos gusta? En lugar de darle una valoración subjetiva: "descarga antinatural", "descarga aberrante", "descarga herética", le intentamos colar una objetiva: "descarga ilegal". El pequeño problema es que esa es una palabra con un significado denotativo y concreto: "la descarga que va contra la ley". Y ciertamente no lo es. Falsificando una humilde palabra, podemos cambiar muchas cosas. Otro ejemplo que vivo ahora de cerca: "la dictadura comunista en hungría". Les contaré un secreto, en hungría el año 89 no se conoce como "fin de la dictadura", sino como "el cambio de régimen". Porque, si había una dictadura, como nos dicen en nuestros medios, ¿quién era el dictador? ¿Por qué medio directo se hizo con el poder? Evidentemente, el gobierno comunista no cumplía ninguno de esos requisitos, pero mejor que llamarlo "gobierno de rojos de mierda que no compraban cocacola ni nike y tenían bancos públicos" es decir "dictadura". Putear a una dictadura está mucho mejor que hacerlo con unos "rojos de mierda que bla bla bla". Dicen que la verdad es la primera víctima de cualquier guerra. El problema es que muere continuamente, y nadie nos ha dicho cuándo empezó la guerra.

-Falsificación factual: cuando cambiar una pequeña palabra no basta, pasamos al siguiente nivel: nos inventamos los hechos. Esperanza aguirre es una experta en dar este pasito elegante: coge alguna declaración, o alguna palabra concreta que cuelta (o no se ha dicho) y sobre ella se inventa un argumento espectacular, si no fuera porque la puta realidad luego viene y lo jode.

Mi favorito, hace poco, la explicación de la situación islandesa que daban en el país y en muchos otros periódicos, donde decían que "los islandeses no querían devolver a los inversores británicos y holandeses sus ahorros". Hecho falso, puesto que esos ahorros fueron garantizados por los respectivos gobiernos, cubriendo pasivos de un banco que ni era público ni de su país (no sometido por tanto a sus organismos reguladores). Los islandeses, simplemente, dejaron que quebraran. No hace falta ser un puto genio de la economía para ver que no hay hilación en el argumento: los inversores no han perdido su dinero (sí en la medida en que son contribuyentes a sus arcas públicas), y sobre todo, la responsabilidad no es de los islandeses. Es de tres bancos que habían sido privatizados. Si tienen que pedir dinero como compensación, lo lógico sería que se la pidieran a los responsables del banco, que son mayores de edad y supuestamente capaces (y tienen un capitalito). La frase, como ven, se las trae, puesto que ha necesitado tanto fárrago para deshacerla: una obra de arte de la escritura manipulativa.

Pensaba poner aquí una batería de ejemplos para ilustrar cada caso, pero, sinceramente, el nivel de disparate se ha catapultado las últimas semanas (aún más), así que dejaré sólo un par de enlaces, y si alguien quiere añadir algo (yo incluido), en los comentarios.

Actualización 2 de mayo:
En algún momento del pasado la prensa fue algo medianamente serio. Por lo pronto, hoy no:

1. Costas de afganistán: ven e invéntalo. Visto en Europa press (españa).

2. Gadafi tira fiambres y reparte viagra. Alguien sabe lo que cuesta la viagra? Joder, si pagan en pastillas yo me piro ya a ver si puedo montar un dispensario.

De regalo, la cobertura del daily mail a las manifestaciones en londres, con preciosas puyas contra la bbc por pasarse a "los amigos de los violentos", que diría ánsar. Una obra maestra de las valoraciones subjetivas (burdas y bastas) y el sutil uso de omisiones y palabras ligeramente imprecisas, pero más dramáticas.



4 comentarios:

Despotrikator dijo...

Tío me encanta el post. Lo que más me jode es que todas estas maniobras de manipulación no se despliegan en la sección de opinión sino en la de los reportajes de información. Así, como dices, la cosa no tiene pinta de "posición ideológica" sino de "información rigurosa y objetiva".

Mola mucho también cuando las noticias salen de una fuente de los buenos o de una de los malos. En Libia la cosa está siendo de traca con lo de las cifras de muertos. Si la información la dan los buenos (aunque sea un tío cualquiera que vaya por la calle con un fusil) se da la noticia sin más. Pero si es al contrario, como cuando hace como un mes el gobierno libio denunció que una bomba de la OTAN había matado a cuarenta civiles, o directamente no sale en muchos medios o se añade lo de "aunque ninguna fuente independiente ha confirmado la noticia". En este caso concreto tuvieron la mala suerte de que al día siguiente el nuncio vaticano confirmó la masacre. Ese día El País dio la noticia con el subtítulo "aunque los periodistas extranjeros no han podido confirmar esta información". Y anticipaban que si fuera cierta se trataría de un bombardeo "por error" que la diligente OTAN se apresuraría a investigar. Mira el enlace http://www.elpais.com/articulo/internacional/Vaticano/denuncia/muerte/civiles/bombardeos/aliados/Tripoli/elpepuint/20110331elpepuint_5/Tes

Un abrazo

Perri el Sucio dijo...

En efecto, basta con añadir unas palabras (ciertas) por un lado, quitar otras por otro (tampoco nadie confirma lo de los buenos, pero no hace falta decirlo), y listo, todo cocinado.

Es sólo un engendro, pero se me ocurrió meterle mano al asunto no por la parte de la lógica, sino más por lo mío (la lingüística estructural). Material de estudio no me falta.

mbourtonbourt dijo...

2 búfalos, una vaca y 50 gallinas en un helicóptero... :))
(http://www.elpais.com/articulo/internacional/hija/Bin/Laden/asegura/padre/fue/capturado/vivo/ejecutado/elpepuint/20110504elpepuint_5/Tes)

Anónimo dijo...

Sip. Hay que ver cómo me recuerda este post a un libro que leí el verano pasado, o el anterior: "El arte de tener razón". Un compendio de trucos que recopiló Schopenhauer a modo de manual para su uso personal como herramienta para ser invencible en la dialéctica, sin importar el tener razón o no. Por supuesto su idea no era que fuese editado (cosa que ocurriría, imagino, después de su muerte) y a él mismo le parecía abominable el contenido...

Hoy en día muchos de esos trucos forman parte de ambas la inteligencia y la profunda estupidez de nuestra sociedad...

Me muero del asco...

Ferguson.