13 enero 2011

Palabras de moda: "Peora"

Mntraz sa rAeH rEShuLOna ns fbric nbas hortografias cada bes mas datadas ala bida modernah, ya saben, para evitar que el personal se traumatice, o peor aún, le tengan que decir que no hacen las cosas del todo bien, y meten palabras que reflejan nuestra realidad como "emporrado" o "botellón", lo cierto es que la lengua española sigue existiendo, y lo que es más, goza aún de cierta salud, y se van creando palabras nuevas que recogen nuestras necesidades.

Claro que hay analfabetismo, pero usted dijo que venía a hablarme de un problema.

Fue por junio, en plena fiebre opositora, cuando el señor B. y el señor I. en una conversación de cosas del trabajo sacaron la palabra "peora". Como me llamó la atención y no sabía de qué hablaban, les pregunté. La historia es como sigue:

Somos hijos de la Ilustración. Es gracioso, sobre todo cuando en España nunca han llegado a funcionar del todo esas ideas, pero cierto es. Nuestra cultura, y nuestro lenguaje con ella, tienen una fe inquebrantable en el progreso. De ahí, po ejemplo, nuestra identificación de "progreso" con "paso del tiempo". Por ejemplo, tenemos la palabra "involución", pero no tenemos un "degreso" o algo similar para hablar de cómo las cosas van para atrás.

En estas estábamos, cuando el mundillo de los informáticos, donde pasan hoy las mayores novedades, se encontró con un fenómeno recurrente:

Tradicionalmente, cuando uno hace un programa informático, a continuación lo que hace es depurar errores, mejorar su funcionamiento, adaptarlo a nuevas condiciones que puedan aparecer, y en general, hacerlo más eficiente y confiable. Sin embargo, hoy en día asistimos a una dinámica en la que la tecnología tiende a ir hacia atrás: se diseñan productos pensados no sólo para durar menos, sino también para funcionar peor o directamente bloquear ciertas funciones que no gustan a quien "pone la pasta". No somos normalmente conscientes de cómo nuestra tecnología lucha por contraerse, ya saben, "cambiarlo todo para que nada cambie".

Como decíamos, los informáticos se encuentran con este fenómeno, y no saben cómo llamarlo. En inglés, es fácil: si una actualización es una "upgrade", como es una expresión analítica sólo hay que darle la vuelta: "downgrade" y tan contentos. Pero ¿y en español? La palabra actualización no tiene vuelta posible ("desactualización" no funciona nada bien), pero si cogemos "mejora", sí es fácil darle la vuelta, y aquí tenemos a nuestra nueva amiga: "peora". Y tiene la ventaja de ser compatible con el concepto de "actualización". Por ejemplo:

-Creo que Mocosoft ha sacado una actualización para el nuevo Age of empires 33 1/3.
-Sí, pero es una peora. Si no vas a jugar en internet evita instalarla.

Sin embargo, dejar esta hermosa invención relegada al ámbito de la informática es no reconocer su potencial. Ahora tenemos un nombre para todas esas cosas que cambian, pero no para el progreso precisamente. Por fin podemos superar las lentes ilustradas, y llamar a nuestro mundo por su nombre. Camaradas, salgamos todos a la calle, y digamos la nueva palabra:

PEORA

Por ejemplo:

-Mira, el gobierno quiere hacer una peora del sistema de pensiones, para mayor gloria de la banca.

-Huy, mira, me han cambiado las condiciones del contrato... ¿pero qué tipo de peora de mierda es esta?

-Han hecho ya varias peoras de la secundaria y ahora de la universidad también. ¿A qué esperan para hacer una peora del prescolar? Todavía algunos aprenden a leer.

Se dejan a voluntad del público nuevas posibilidades.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Esto de las peoras me ha recordado algo que me contó un amigo hace poco. No tiene mucho que ver con tu entrada, pero es "curioso".

Este amigo vió un documental que hablaba sobre cómo las empresas se aseguran de que la vida de los productos que nos venden, sea limitada. En algunos casos es obvio: la calidad de los materiales o el acabado son una mierda. Pero otras veces, se trata directamente de un chip que se activa automáticamente tras X usos. En el caso del documental se trataba de una impresora EPSON, y el duenio, tras pasar por los consabidos servicios técnicos y tal, se encabronaba y empezaba a enredar por su cuenta hasta que daba con el dichiso chip y con un programa que un ruso había creado para bloquear dicho chip. Tras usar ese programa, la impresora empezó a funcionar de nuevo, como si nada...

Yo no tengo internet en casa así que aún no he tenido tiempo de echarle un ojo al documental, pero si poneis "Obsolescencia programada" o "comprar,tirar,comprar" en google seguro que lo acabais encontrando.

Salud!

Ferguson.

Anónimo dijo...

¿Y si te digo que hoy me he leído tu odioso bloj casi enterito, al ritmo de "sólo una entrada más"? ¿Y las horas de trabajo que me quedan para recuperar el tiempo perdido?

En fin, tendré que firmar como anónimo que estas cosas las carga el diablo, y suscribirme, claro. Para que vengan todas las dosis de odio.

Perri el Sucio dijo...

Fergumeister! Pa qué están los hipervínculos, hombre! que me cuestan muchos centímetros de movimiento!