27 febrero 2010

Si eh que son unos animalitos de dios, che!

Cada x tiempo vuelve a aflorar por ahí algún hoygan diciendo alguna serie de excusas para justificar que los estadounidenses no estuvieron en la luna y la famosa grabación se hizo por aquí. Este año pasado, con eso del aniversario, estaban de capa caída. Sin embargo, tengo una tesis para poder afirmar sin tapujos que la teoría de la conspiración es cierta:

¿Pero tú los has visto? ¿Cómo van a ir estos a la luna? Y encima, pa qué? Ni petróleo, ni cerveza, ni tan siquiera walmart. Si hubieran ido posiblemente se hubieran suicidado por tener que ir andando a los sitios.

Y en serio, he conocido a nativos entrañables y gente de puta madre, pero como pueblo, los yankis son una de las razas más estúpidas que ha parido madre. En serio, ¿en qué otro lugar te hacen ir a clase durante dos semanas seguidas todas las mañanas bajo la ventisca, pero las cancelan el único día que se podía ir bien a la universidad?


Yo iba a la universidad a estudiar los grandes clásicos de nuestra civilización. Si nos hubieran enseñado a ponernos cinta aislante en el culo, quizás habríamos "ido a la luna".



Pero eso es sólo una pequeña parte... porque, ¿alguien me puede explicar por qué demonios cuando el tiempo empeora y las carreteras se vuelven peligrosas lo primero que se detiene es el PRT (una especie de tren urbano)? ¿Es para que los putos jipis que no tenemos coches no nos creamos que estamos a salvo de nada? ¿O simplemente porque la General Motors paga para que todos sintamos el dolor de los avtomobilistas?

Ya que estamos contando maravillas de la cultura aborigen... ¿Sabían vuesas mercedes que esta gente tiene mucha tradición de comer copos de avena... en agua? Y luego tienen los santos cojones de decir que comer pulpo es asqueroso. Manda cojones. Claro, el pulpo no lleva hormonas, ni sirope de maíz rico en fructosa, ni dextrosa, así que pierde toda la gracia. Y si alguien pregunta, los copos de maíz no llevan hormonas, pero dextrosa seguro, y sirope de maíz depende de la marca.
Hablamos de un sitio donde tras año y medio pude encontrar un "pan sin azúcar" en el supermercado, anunciado como lo último en jipieces. Y no lo he vuelto a encontrar.

Pero no sólo de comida vive el hombre, así que salgo de casa para ir a la universidad bajo la nieve, a ganarme el pan (y su azúcar), y me encuentro con que ha pasado el quitanieves. El quitanieves es esa máquina que toma la nieve de la calzada y la amontona en las aceras. Así, sin ningún reparo. No hablo de que haya un poco de nieve en el borde. Hablo de más de medio metro de nieve y de hielo por cada lado de la calle. Uno, que es inexperto, pensó que lo más prudente sería andar por la calzada, ya que la habían limpiado, y que coñe, es una calle de un sentido con 3 carriles a prueba de cañonerous. Pues al minuto miro para atrás y veo que detrás mía iba una fila de 5 o 6 coches, dándome ráfagas para que... ¿me tirara a la nieve? Al parecer no están acostumbrados a encontrarse gente a pie, ni mucho menos a adelantarla.

Y después, mis pequeños drugos, diréis que un funcionario español esto y lo otro, y la hora del desayuno. Pero para el yankifuncionario, el desayuno es algo que se produce en su puesto de trabajo durante toda la jornada, implacablemente, mientras trata de poner trabas a cualquier cosa que no sea negocio de la banca o la coca cola (amén). Luego te viene un listillo de aquí, como el patán ese del Krugman, a decirte que "ejke ejpaña va mu jodida porque no es un estado de EEUU y no tienen eficiencia ni bla bla bla". Si se refiere al hecho de que la gente abandona california para refugiarse en las montañas de west virginia, pues sí, las cosas van de puta madre por aquí. Un país donde tener un hijo te cuesta 4 o 5000 dollares es el ejemplo a seguir. Espe lo cree así. Y no hablo de que sea caro criar a un niño, hablo de tenerlo. Salvo que te conformes con que te asista tu vecina en la mesa de la cocina, que entonces te lo ahorras. Supongo que pronto sacarán un plan para que no pagues ese dinero si entregas al niño ya desde entonces al ejército, como hacen con los estudiantes universitarios.

A esta gente además les encanta hablar de 3 cosas: la democracia, la libertad y la seguridad (no en ese orden normalmente). Esto significa que están gobernados por una elite de masones, obedecen ciegamente cualquier orden, ya sea del gobierno o de la mtv, y mueren a miles cada año haciendo el subnormal con el coche o el arma, y de ambas cosas tienen hasta reventar. En serio, tanto presumir de conciencia crítica, y cuando fue la cumbre esa en Pitbull en septiembre, yo, que pensaba que estoy en una universidad, pues supuse que aquí habría palos por pillar autobuses para ir a la gran ciudad a manifestarse y hacer deportes clásicos universitarios como correr delante de la policía. Pues no pasó nada. Nadie movió un dedo. Cosas más importantes que una cumbre internacional estaban sucediendo mientras tanto: un partido de fútbol americano, un nuevo modelito que se parece al que lleva algún lerdo de la televisión, un nuevo fin de semana para ponerte una minifalda que realce bien tu ropa interior, o una ropa interior que realce bien cuando le restriegues el paquete a la jenny de turno en la pista de "baile". Porque en eso se ha quedado el "sentido crítico" de los nativos: en criticar a las otras zorras y los otros capullos, a ver quién es más borrego. Contentos me tienen.

Pero tienen barriles de cerveza en las fiestas: punto a favor.

Y esto es una primera entrega de todas esas cosas bonitas que me he estado guardando por un tiempo sobre estos señores.

Ahora que ellos tienen los cojones de decir que el mío es un país de piratas, yo tendré los cojones de decir que el suyo lo es de patanes. Y de eso no hay ninguna lista. Lo es y punto.

1 comentario:

Despotrikator dijo...

Vaya, menos mal que te oigo decir todo esto. Que ya estaba empezando a creer que te habían abducido y te habías pasado al eje del bien. Sabes que la terapia definitiva para purgar tu espíritu de odio y tu estómago de copos de avena es un par de días en la Pútrida comiendo jamón, bacalau douradiño y lo que tercie... Un abrazo