11 octubre 2009

No es la explicación más precisa, pero hace gracia

La realidad, como siempre, supera a la ficción. La cosa es que el mundo real me tiene demasiado ocupado últimamente como para dedicar atención a estos pagos. Pero no me olvido, que conste.

07 octubre 2009

La gira 180º

A estas alturas de la vida, uno no escarmienta. Los años pasan, y sin embargo a veces me siguen entrando ataques de ilusión, ganas de hacer algo diferente y esas mierdas.
Así, cuando me enteré vía Feisbus (gracias María) de que no sólo iban U2 a Washington (lo que no me quita el sueño precisamente), sino que además iban Muse de teloneros, algo en mi interior me dijo que Dios quería que yo fuera el martes pasado a Hyattsville, Maryland.

Pero lo que yo no sabía es que una cosa es que Dios me mande allí, y otra muy diferente que yo piense que es porque me quiere hacer un favor.

Planeamos todo cuidadosamente, y salimos para el concierto, bien provistos de muzikita para el viaje, papeo y bebercio para viaje y botellón (lo que aquí se llama Tailgating, que es hacer botellón delante de los estadios). Pero ningún plan sobrevive al contacto con el enemigo. En este caso, el enemigo era un atasco que ríete tú de una circunvalación de Sevilla en hora punta. Concretamente, estuvimos casi 3 horas atascados, hasta el puto aparcamiento. Sin un respiro. Era increíble, ver una marea infinita de coches, y cuando por fin vemos nuestro desvío, vemos que toda la masa va hacia ahí.

En fin, que del pedazo de concierto que dio Muse, tocando 7 canciones, escuchamos 3, desde fuera del estadio. ¿No es maravilloso? El que debía ser mi plato fuerte de la noche, liquidado como sonido de fondo entre el tráfico del parking del estadio. Bueno, no nos quedaba sino hacer acopio de paciencia, y ya que estábamos allí, pues disfrutar de U2. Digo yo, que si tantos fans tiene no estará mal, ¿no?

Antes que nada, unas palabras sobre el espectáculo: lo llaman la gira 360º, porque estos señores tuvieron la genial ocurrencia de hacer un escenario enorme que da vueltas, con un chirimbolo brutal, como un ovni, y así poder llenar todo el estadio de gente, por los cuatro costaos. Sin embargo, lo divertido del asunto, es que también todo el equipo de sonido está en el escenario, con lo que el resultado se parece bastante a ir a la feria, si la feria estuviera dentro de un estadio: el sonido y su eco de la grada de enfrente llegaban casi a la vez y con fuerza similar, así que incluso oír hablar a Bono era trabajo de chinos.
Sigamos:


Bueno, pues ya te digo que a Bono le gusta hablar. Menudo payaso. Y encima con las gafas esas que me va, que parece el friki del insti de los años 50? Está claro que los institutos de Irlanda eran demasiado tranquilos hace unas décadas, porque si no a las 4 palizas se le habría quitado la tontería al niño. En cuanto a la música, la verdad no lo sé, porque es que se oía todo como camela en la feria. Mucho bombo retumbando, el señor este de las gafas ridículas cantando... y ya. Así que por muy bonito que fuera el escenario y muchas cosas que hiciera... pues como concierto flojito flojito. De hecho, el finde antes en el MtLair me había quejado de que el grupo de rock celta tenía muy poco volumen en el canal de la gaita, pero comparado con U2 eran muy profesionales en el sonido. Y es que aunque esté feo decirlo, los conciertos deberían poder escucharse, sobre todo. Uno que es un rancio. Porque claro, la gente que se las sabe todas de memoria y estaba allí disfrutando como enanos y cantando sin parar pues estaba metida en el tema, pero yo estaba allí sentado observando, y me sentía como si fuera una secta en la que un montón de sectarios lobotomizados adoraban a su gurú buenrollista.

Y lo del buen rollo ya se pasó de rosca. El tolai este empezó que sí USa la patria de la libertad, peloteo patriotero etc, y patatín y patatán, le dedicó una canción a bush (?!?!?), hizo referencia con unos carteles y letras en árabe al tema de las elecciones en Irán (pero sin decir ni mu en voz alta no sea que alguien aparte de los iraníes se entere de lo que va el asunto) y por último, por si aún nos podíamos aguantar las ganas de vomitar, dedicó una a la tipa esta de Birmania que lleva chorrropotecientos años en su casa arrestada. Pero a lo bestia, porque entonces rodeó todo el escenario de niños con caretas de la pava esta, en fin, todo de un propagandeo deleznable.

-Vamos, venga, vamos a montar una causa mazo de comprometida
-¿Por ejemplo el golpe de estado de Honduras, que está de moda?
-Qué dices tío, demasiado cerca.
-¿Qué tal Argelia, el Sáhara, Afganistán, Guinea Occidental?
-Mmmm demasiados intereses... ¿no hay algo que a nadie le importe si se molestan?
-¿Cómo Birmania?
-Bingo.

Entre medias el colega Bono, empezó a hablar de a cuántos niños ayuda (fardando de solidario, si es que el que es payaso lo es para todo), y sacó a uno al escenario y estuvo paseándose un rato con él por ahí. Supongo que era un homenaje a Michael Jackson, ya que no hacía más que llevarlo con él y arcercarle el micrófono a la boca (ejem) sin mucho éxito porque el niño flipaba en colores y pasaba a partes iguales.

En definitiva, yo antes no conocía a U2. Ahora sé que no me gustan. Y muse, está claro que habrá que ir a escucharlos en condiciones y dejarnos de inventos. Que de Dios no puede uno fiarse nunca.