25 mayo 2008

Madrid, el folclore y la SGAE

Últimamente, el profesor Juaristi nos ha estado dando largamente la chapa sobre lo que es el nacionalismo demótico, y cómo le gustaba a Unamuno y al padre de Antonio Machado, Antonio Machado (Álvarez). Estos señores del nacionalismo demótico pensaban que toda nación se construye sobre un pueblo concreto, a veces no con mucha relación con él. En todo caso, el pueblo, con sus tradiciones orales, de creación colectiva y anónima, cuyos orígenes se pierden en el tiempo, es la base firme de la que parte toda civilización.

Hasta aquí todo bien.

Sin embargo, el otro día estuve en una cena de la academia, de aniversario y eso, y pusieron, como en una buena boda, la tarimita con los teclados, la batería, el ordenador y la mesa de mezclas. Pues bien, todo lo que se cantó y lo que se puso para bailotear después, TODO había sido vendido. Porque ya me dirán ustedes el arraigo popular de las canciones de Bisbal, o del intento de country de coyote dax, o del country de verdad que también lo hubo. Sí, hubo música de América (tanto caribeña como de los usa), pero la música española es un imbécil dando saltitos en el escenario meneando sus rizos aceitados de homosexual latente.

Lo flipaba en colores. Durante mucho tiempo yo he estado acostumbrado a las fiestas de mi familia, por allí abajo, en las que hay al menos un momento de cante, y en Extremadura pa que contar. Y claro, uno siempre se pregunta, "¿y en madrid? ¿Cómo canta la gente en madrid?" Pues bien,

En madrid se canta por lo que digan los putos 40 principales.

Con razón en clase de solfeo me las veo canutas cuando quiero que los chavales canten alguna canción "conocida". Al parecer, yo pertenezco a la última generación que, de oídas al menos, ha conocido la cultura de su país. Para los que vienen detrás, lo más parecido a "tradicional" es mecano. O las pelis de Disney. La SGAE estará contenta.

Es de puta madre. Nada de aprender canciones, cambiarles en cada pueblo la letra o la música, incluso acompañarlas con la guitarra (ahora hay que contratar a un "especialista", porque en nuestra sociedad se valora mucho ser "especialista", no como los antiguos que eran cutres). La modernidad es cambiar de música cada temporada, y por supuesto que sea pésima para que no permanezca. El folclore de verdad no vende karaokes, ni ipods, ni los discos de los triunfitos. En la capital, esto ya está resuelto.

Y después sale algún patán hablando de que España se rompe. Pues si lo único que había en este país, que era el pueblo, lo convertimos en una horda de "palurdos sin canciones" (A. Machado, Campos de Castilla), realmente ahora basta con hacer tu propia lista de mierda de los 40 o de los top20 de mtv para hacer tu propia nación. Y que bailen todos en fila, que así parecen más tontos aún y así tendrán ganas de reguetón para meterse mano.

¿Nunca habéis pensado que los supervivientes a una guerra nuclear no tendrían que aguantar esto? Serán libres de cantar, lo que quieran, como quieran, cuando quieran. No más "tendencias" ni "estilo" ni "hits" ni "tops" ni "lo último de". Y entonces la música volverá a ser algo vivo para todos.

Joder, si al final en vez de la guerra nuclear total hacen una misión para colonizar Marte, quiero mandar un breve mensaje de ánimo:

¡no me dejéis aquí hijos de puta!

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