18 junio 2008

El puto Ipod

Siguiendo (y quisiera Alá que aquí pudiéramos terminar) nuestra pequeña trilogía hasta la fecha sobre la destrucción de la cultura popular, hoy le toca a un personaje muy importante en todo este proceso.

El puto Ipod*

*: cuando digo Ipod vale cualquier reproductor mp4 actual, incluídos los amóviles con este tipo de funciones. Pero Ipod suena más fashionable, cool y bonito.

Miramos hacia atrás, y vemos ristras y ristras de cacharros portátiles. Sin duda ninguno como el walkman. Fiel aliado de la radio del coche, las cintas grabadas hasta el límite de lo audible las llenábamos de todo lo bizarro que llegaba a nuestras manos. Era el tiempo de las cintas de Extremoduro, de Def con Dos o de los CPV, y por supuesto de los Animales Muertos o de Tarzán y su puta madre buscan piso en Alcobendas. Y sí, existía.

El discman fue el negro de la familia. Yo tengo uno. Se quedaba simplemente para cd portátil. Hubo mil intentos, a base de los sistemas antishock (básicamente un búfer para leer por delante de lo que se toca, como los buenos músicos), de que el cacharro pudiera suplantar efectivamente al walkman, pero como diría Marx, el desarrollo del mp3 puso de relieve las contradicciones internas del sistema, que aunque aún colea está ya bastante pasado de moda. Porque los primeros reproductores mp3 tenían fama de cosa cutre y algo nerd, hasta que llegó

EL PUTO I-POD.

La primera vez que leí que los idiotas de Ápel iban a sacar un mp3 por 300 y algo erios me dio la risa floja. Ahora, que tenía 40 gigas 40, pero por lo que valía te salía más barata una novia cantante. Hasta que llegué a Nueva York y me di cuenta de que allí hasta el más tonto tenía uno. No sólo los oficinistas, las secretarias, los gafapastas y las pijas, sino también los curritos, los parias, los que no terminaban de oler a limpio. En aquel momento resonaban en mi cabeza resonaban las palabras de Tyler Durden: "Tenemos trabajos que odiamos para pagar mierda que no necesitamos".

Poco después ha resultado que no sólo la gente se prostituye para comprar esa basura, sino que también hay quien simula amor a sus padres (o quien sea que lo mantiene) para darle el sablazo y que le instale el pinganillo blanco.

Así, todos como agentes de Matrix el día de su boda. Donde veas un pinganillo blanco de diseño, ahí hay uno de ellos. Es fácil reconocerlos aún sin verles la oreja. En el metro, en el tren, o por la calle, los abducidos caminan los ojos vueltos al vacío, alternando dos únicas miradas: la de una vaca frisona que está pacíficamente rumiando viendo como los hombres del Duque de Alba vienen a ensartarla, y la de un retrasado mental que no alcanza a saber qué pasa a su alrededor, que suele venir cuando algo le saca de su actividad de rumiante sedado. Tras esta puede haber una tercera fase, ya sin cascos, en la que la ex-persona en cuestión abra la boca porque se sienta atacado por algo, y entonces echas de menos cuando era un bondadoso subnormal, o un entrañable herbívoro.

El I-pod es, pues, la punta de lanza del antitradicionalismo más radical: ya los pintores no silban, ya las lavanderas no cantan, ya los mozos no rondan. Ahora todos escuchan la voz del amo y callan, aplacados. A lo sumo se pasan canciones. Pero pronto eso también será delito. En efecto, los jóvenes ya ignoran totalmente quién es gente como el tío perico el del puente de Aranda, y les entra la risa floja cuando escuchan la letra de una copla o de un romance, pero ven lo más poético del mundo decir "ave maría, cuándo serás mía, si me quisieras todo te daría wowohooo". Cada día más cerca de que, en efecto, si la SGAE se calla nadie cante. Todos a pagar hipotecas, dejad que el marica y la chupadora del momento os den tres gritos, y si eso no os calma restregaos un rato unos contra otros. Todo estupendo y muy a la mode mientras no se os ocurra pensar un poco.

Y ahora justo, la UE habla de que para beneficiarnos a todos, nos van a cobrar por recibir llamadas en el móvil. Todo esto tiende una flecha a un mismo sueño, un destino maravilloso. Ya puedo compartir con los prohombres la visión:

Es un futuro, un futuro maravilloso, como en la película Metrópolis (quien la haya visto captará la ironía). Y todo el mundo será feliz, porque de niños se les implantarán auriculares en los oídos, y podrán escuchar la música de los 40 principales todo el día. Incluso podrán pasarse a máxima fm. Como no podrán apagarse, para comunicarse con otras personas tendrán que hablar por teléfono, único momento en que el intrapinganillo emita algo que no sea "música" o "noticias" (dadas por la autoridad competente, empresarial, por supuesto). De esta manera recibirán tanto las órdenes como las palabras de sus semejantes. Así, toda comunicación entre las personas podrá ser facturada por las empresas, los "operarios" no hablarán mientras trabajan porque les bajaría el sueldo, nunca hablarían más de 3 a lo sumo, con lo que no podría haber "corrillos de sediciosos", ni aún peor, "grupos de amigos" (próximamente serán denunciados por las agencias de contactos por la competencia desleal que ejercen, provocando pérdidas millonarias) y nunca se oirían las quejas de los más pobres, que no tendrían saldo para hablar. Por fin no hará falta controlar las mentes, porque no habrá nada que controlar. And all men shall be as one. Pero como un hombre muerto.

Y fueron felices, y les dijeron que lo que comían eran perdices.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

bravo!!

tangas usadas dijo...

http://usadastangas.blogspot.com/
bonito blog visita el mio besos de carla

Anónimo dijo...

Siempre me he cagado en los ipods, ya lo sabeis... Es otra putamierda más, como los mega móviles.

A ver si sale ya uno de 500 gigas, que ejjjke con uno de 80 no tengo bastante!

ARRGGG!!!

Anónimo dijo...

capullo de mierda!

Anónimo dijo...

estoy deacuerdo con anonimo, eres un capullo. Asi que todos los que tenemos un ipod llevamos puesto a bisbal... CAPULLO, tal vez el hecho de tener 80 gigas significa que tenemos mas cultura musical que tu, que te crees interesante por conocer a tarzan xD. Vaya, y encima al señor le gusta el club de la lucha.. Mas bohemio todavia xD CAPULLO CAPULLO CAPULLO. No soporto a la gente como tu que se queja por quejarse. Seguro que en tu vida hay problemas mas importantes que requieren tu atencion que el hecho de que a los demas les guste mas escuchar musica que mirarte o escucharte cuando se cruzan contigo por la calle. Eso si, el walkman es una pasada porque es mas bohemio como tu xD. Anda y vete a cagar...

Ahora contesta diciendo que este blog esta para desarrollar tu gramatica o para hacer reir, que no es para hablar en serio de lo que piensas.

Pues te contesto:

Game over, tampoco se te da bien. JODETE xD

PAZ a todos los que leeis a este capullo, si es que hay alguien que le aguanta.