05 mayo 2008

1 мая: Рабочий день Operarios del mundo uníos!

El jueves fue el primero de mayo, día de orgullo para todos los trabajadores, que más o menos somos (lo son más bien) todos menos los estudiantes, los empresarios y los políticos.

Lo que tienen las cosas. Sin embargo, aquellos de vosotros mangurrianes, que veáis los telediarios o leáis los periódicos, tendréis que sacudir algunas telarañas dentro de vuestras hermosas cabecitas para recordar cuándo fue la última vez que oísteis esa palabra: OBRERO.

Realmente, es una palabra terrible. Obrero. Bastaría pronunciarla en un estudio de Antena 3 para que la mitad del personal metiera la cabeza bajo la mesa. Decirla delante de empresarios provoca enseguida sudores fríos y miradas por encima de los hombros, y a mucha gente, que hace un par de décadas hubieran representado la población fija de los cuarteles, eso de obrero les suena igual que decir ¡Que vienen los rusos!

Sr. director, los becarios están ahí enfrente... con cosas en las manos.


Pero ya no hay que preocuparse, porque nos hemos deshecho de esa gentuza deleznable, que continuamente andaba reivindicando: que si quiero una casa, que si quiero trabajar 40 horas a la semana y mantener a mi familia, que si es el fracaso de un profesional que su mujer tenga que trabajar para llegar a fin de mes, que si quiero seguridad social, seguridad pública, seguridad laboral, bla bla bla bla... A tomar por culo. Ahora tenemos algo mucho mejor, porque...

¡¡¡¡Obrero - mon evoluciona y se convierte en Operario - mon!!!!

Con los operarios todo son ventajas: el operario tiene contrato temporal, el operario comparte piso con 3 inmigrantes, que han venido para ser operarios, el operario no se casa porque no puede mantener una familia, y cuando lo hace entre la pareja suman más horas de trabajo que todo el consejo de ministros al año, el operario se pudre todos los días, por la mañana y por la noche, hundiendo la mirada en un vagón de metro o un bus que le llevan a su ciudad dormitorio donde vive con los demás operarios, donde no dañe la vista de los ricos, el operario espera un año de lista de espera para que le digan que tiene una úlcera como un bubaloo, y lo mejor de todo, después de tanto rollo de la clase obrera y la lucha obrera, ahora ya respiramos, porque no existe la clase operaria ni la lucha operaria. Marx nunca previó que derrotaríamos a sus malvados bolcheviques convirtiéndolos en operarios. ¡Y encima les pagas menos y te subes el sueldo!

Porque al operario le han enseñado que "esto es lo que hay", "las cosas son como son", y "no deberías quejarte, que tienes mucha suerte". El operario sigue pensando cuando por fin está un rato despierto que alguien le está timando muy malamente, y que realmente Marx, aunque "se haya demostrado que no era tan listo como el Dios Mercado", no debía ser tan tonto cuando decía que el obrero "no tenía nada que perder más que sus cadenas", pero claro, al operario le han enseñado que el bien supremo es la paz. Todas las generaciones de los hombres que han muerto revolviéndose contra su señor a lo largo de la historia estaban equivocadas. Todos iban contra la paz, y nunca sus revoluciones salieron bien al final, pero al operario se le escapa que una revolución no es ir a comprar a carrefour, y al fin y al cabo los sindicatos han dicho el 1 de mayo que España va bien, el paro y la pobreza creciente no son para tanto, y Dios, seríamos malos borregos si pretendiéramos quemar la granja con el dueño dentro. ¿Quién nos cuidaría entonces?

Al final "cada pueblo tiene el gobierno que se merece". En serio. Después vais y en vez de quemarles la casa les votáis. Pues ya sabéis lo que os queda. Operarios del Burger king.

A cascarla.

2 comentarios:

Despotrikator dijo...

Pero hay una cosa peor todavía que demuestra la eficacia del detergente para cerebros que utiliza el "Dios Mercado": si le preguntas a cualquier operario te dirá a buen seguro que se considera "clase media".

Perri el Sucio dijo...

Pues claro. Si no, sería obrero!