06 octubre 2007

JOCMA y otoño

Miro por primera vez en tiempo esta página, y me encuentro con que la última vez que alguien escribió aquí era agosto... Agosto, qué tiempos aquellos.

Pasó sin embargo que me fui el 23 de septiembre de casa, siendo aún verano, y cuando he vuelto el 30 ya es otoño. No sólo llueve, hace un tiempo "la mar de fresco", las vacaciones murieron y vuelve a estar la ciudad poblada de erasmus. Es como volver a un sitio totalmente distinto del que me fui.
De la misma manera, si hemos tocado la segunda sinfonía de Brahms, tan tierna y tan cálida, la banda sonora de estos días en casa es la 4ª (aquí una versión cutronga para quien no la tenga a mano), que es como decir otoño sin decirlo.


Y sí, ya se pasó el encuentro de la JOCMA. Emocionante. No sabía lo que era eso de ser concertino en una orquesta que no sea una merienda de negros. Y encima, a las órdenes del Orchesterführer Lütz Köhler. Tengo que decir que he recuperado la fe en la música orquestal. En tocarla, concretamente.

Después, suele ser de rigor dar las gracias a todo el mundo. Yo, personalmente, lo voy a matizar. En primer lugar, creo que todos tenemos que mejorar en el apartado festivo, que ha andado bastante flojo este encuentro. En segundo lugar, no le doy precisamente las gracias a la gente que se ha dedicado, y sin ánimo de lucro, a meter mierda entre la gente de la orquesta, y justo cuando casi siempre habla el que tendría que quedarse discretamente callado.

Y por último, pero no menos importante, no creo que le deba gran cosa a la administración de la orquesta, que básicamente son una máquina de negar cosas, y además te miran con cara de como si "qué hemos hecho mal con nuestros chicos para que sólo quieran lujos y despilfarro". Aparte, nos mienten como posesos una, otra, y otra vez, y además pretenden que les dés las gracias. Pero de eso mejor no hablar, porque no sirve de nada.

Y una vez echada la bronca, ahora sí, decir que quitadas esas cosas, me lo he pasado de puta madre, he conocido a gente cojonuda, y he pasado más tiempo con otra gente cuya cojonudez ya me era conocida. En ese sentido, enhorabuena a todos los que se den por aludidos, y espero que haya sido sólo la primera de muchas (aunque en lugares diferentes).

Por lo demás, mañana intentaré pasarme por el mercadillo medieval, a ver si hago acopio de té medieval, y pruebo unas salchichas medievales, o un secreto ibérico medieval, o algo de chocolate medieval. Pero si algo realmente medieval debe caer, que sean litros de cerveza del cielo. Prometo actualizaciones en cuanto lo examine.

Salud.

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