02 agosto 2007

Alexander Stamboliinski

Pasando las páginas de una Historia 16 del año que nací, me he encontrado con un artículo sobre este curiosísimo personaje. La cabecera del artículo, además, no podía ser más intrigante: "el dictador verde".

Bueno, pues al leerlo, ni dictador ni verde. Resulta que se trata de un señor búlgaro, que a comienzos de siglo (XX) se lo montó para conseguir llegar a maestro de escuela (que no está mal para un campesino) , y además, para irse a Alemania a estudiar ingeniería agraria. Al volver a su país, tomó parte en la formación de un partido agrario, para defender a los campesinos de la burguesía urbana y el ejército, que como suele pasar tenían a la mayoría de la población del país en el campo y pagándoles los caprichos.

El caso es que el tipo se lo va montando para llegar, en 1919 (tras el final de la guerra, muy humillante para Bulgaria) a tomar parte en el gobierno, y poco después, gana las elecciones. Entre sus reformas destacan la creación de los impuestos progresivos (cosa que escandalizó a la gente de bien), la reforma agraria, expropiando mediante indemnización todos los latifundios del país para repartirlos en lotes entre los campesinos, y, aprovechando que no podía haber servicio militar en el país por el tratado de paz creo un servicio civil: todos los hombres estaban obligados a trabajar un año para el estado, y las mujeres medio. Así, en 3 años a las infraestructuras de Bulgaria no las reconocía ni la madre que las parió: miles de km de vías, de carreteras, y otras obras públicas consiguieron hacer avanzar notablemente el país.

Y por supuesto, creo una "milicia del partido": la guardia naranja, destinada a reprimir a los grupos antagónicos más peligrosos, siendo igualmente dura tanto con derechas como con izquierdas.

El caso es que en el año 23, tras unas elecciones en las que ganó su partido por mayoría absoluta, sus enemigos decidieron terminar con él con un golpe de estado. El rey mandó encantado formar gobierno a los golpistas, y Stamboliinski, tras varios días de batalla entre la guardia naranja y el ejército, fue capturado y ejecutado.

La conclusión del artículo no puede ser más pesimista:

"El ataque a los viejos sistemas semifeudales sólo era posible mediante una dictadura. El respeto escrupuloso de las fórmulas democráticas sólo conducía al triunfo de la reacción."

Ahí queda esa perla...

2 comentarios:

NeZzA dijo...

Quite interesting... I must say...

Por cierto, ¿se escribe como pones el nombre? Es que buscando referencias en Interné, lo he encontrado escrito de este modo:
Alexander Stamboliski
y así:
Aleksandar Stamboliyski (en búlgaro).

Pero ya sabemos que Interné siempre miente y tampoco nos podemos fíar demasiau, jaja...

¡Un saludejo!

Perri el Sucio dijo...

Pues es muy posible. Ya se sabe que las transcripciones es lo que tienen. Yo sólo copié tal y como venía en el artículo, aunque la ii esa me parecía sospechosa.

Otro saludejo!