06 marzo 2007

30 días de soledad

Que nadie piense que aquí se habla de literatura. Es, semana arriba o abajo, el tiempo que lleva este blog sin que nadie se acuerde de él. Una causa probable es que estoy en lo que se llama Evaluación Eterna (aunque hay quien asegura haber visto documentos de alto secreto donde se la llama Evaluación Duradera, en una clara alusión al método didáctico del US Army). Una forma de vida satánica y decadente que consiste en que los profesores te hacen el "favor" de repartirte los parciales al ritmo de uno al mes, más o menos. De manera que estaré de exámenes hasta finales de marzo, y para entonces estaré ya preparando los de junio. ¿No es maravilloso?

Pero basta de lloriquear.

En el tiempo que he pasado en el mundo real, fuera de aquí, he visto muchas cosas que vosotros no imagináis. He visto a loros exigir la abolición de los Carnavales porque hacen ruido, he visto payasos en llamas cruzar la puerta del Congreso exigiendo prohibir todo lo que no sea coca cola, incluso he visto pelis y anime a cascoporro,... Todos estos recuerdos se perderían en la lluvia... si no fuera porque hace un calor de cojones.

Al lío. Lo primero y principal. Este año parece que se ha impuesto definitivamente la moda de prohibir fiestas porque hacen ruido. Como la cosa fue hace ya unas semanas, tampoco voy a darle dramatismo al asunto, pero le daré un consejo a esa gente. Si tanto os molesta que haya gente de juerga bajo vuestra ventana, y os negáis a aguantar esa tortura, debéis ir a vivir a sitios donde no hay fiestas. Por ejemplo, en una isleta entre dos autovías. Ahí podréis disfrutar de los sonidos de la naturaleza en auténtica paz, sin soportar que alguien se lo esté pasando bien. Quizás penséis que mi medida es algo drástica, y que esos sitios son estrechos e incómodos para vivir. ¿Sabéis que en España el campo está despoblándose del to toíto to? ¿Y sabéis que comprarse un cortijo es más barato que vuestro piso en el centro de la ciudad? Y más aún, ¿Sabéis que los carnavales, fallas y demás hierbas están ahí desde antes de que vivierais ahí? En serio, la ciudad venía con fiestas de serie, porque ¡oh sorpresa! una jodida ciudad es una comunidad humana, y tiene sus eventos, como por ejemplo fiestas. No es sólo un sitio donde los esclavos viven a vuestro alrededor para que tengáis jodido pan caliente todas las jodidas mañanas. Y por cierto, a mí el ocasional rumano / yoni borracho dando voces no me hace odiar a mis vecinos. El tráfico sí. El camión de la basura destruyendo mobiliario urbano a las 3 de la mañana sí. En serio, a mí me gustaría no que mi ciudad fuera un jodido cementerio, sino sólo un sitio tranquilo. Pero no os preocupéis, que el día que yo gobierne no tendréis que sufrir más porque estaréis en los campos de "trabajo", que son muy tranquilos por la noche.

Lo de la ley del alcohol esa... escribir ahora que se les ha pasao la diarrea mental me deja más tranquilo. ¿Qué decir de semejante parida? Al parecer el alcohol es malo. Pero ojo, el café, la coca cola (¿se nota mucho que me encanta?), trabajar o ver la basura de la televisión le parecen a la ministra cosas mucho mejores. Con esta y los que le dieron la idea no haremos trabajos forzados (bastante escuálidos están ya). Experimentaremos. Los efectos de una dieta a base de alcohol y algodón, concretamente.

Y sí, no han leído mal. He visto pelis. Pocas, pero pelis al fin y al cabo. Sobre todo una, pero eso, después de la pulicidad.

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