19 enero 2007

País de manifas

Hay diferentes métodos de hacer un recuento de asistentes a una manifestación. En El Manifestómetro utilizan un sistema sencillo, y de una eficiencia relativamente buena. Es un sistema sin embargo muy polémico. Tanto así, que Jiménez Losantos, que normalmente opina que es una ñorda (cuando habla de las manifas de sus amigotes), cuando se trata de la de los otros, cree que funciona muy bien.

En todo caso, para mejorar el sistema de recuento en próximos eventos de este tipo, organizados (o instrumentalizados) por determinada gente para mantener sus patéticos cotarros, hemos estado trabajando intensamente para desarrollar un nuevo y mejor sistema:
Es muy sencillo, consiste en usar entre 2 a 6 tanques, según el tamaño de la manifestación. Todos estos tanques disparan a la vez a la cabecera, la retaguardia y puntos intermedios (según el tamaño) de la manifestación. Después, calculando la densidad de fiambres y la distancia entre cráteres, más las ya típicas imágenes de helicóptero, podemos hacer una interpolación mucho más precisa que la que se consigue con métodos "no interactivos" (es decir, donde no hay un contacto humano con los manifestantes).

Por supuesto, este método es muy costoso, por lo que se reservará para los casos donde "se espera una afluencia de más de un millón de personas".

Nota. Acabo de leer lo recién posteado, y viendo que alguno podría molestarse, me pareció bien notar que yo no le deseo mal a nadie, ojo, que estoy de acuerdo totalmente con que los ecuatorianos se manifiesten, y es más, soy partidario de que lo hagan a menudo, organizados, y yendo por Madrid quemando todos los negocios, empresas y demás que se han construido y enriquecido a base de tratarlos (y a otros inmigrantes) como putos esclavos, no sólo con condiciones laborales de mierda, sino además, saltándose la ley a la torera, y peor aún, como la Fundación de las Koplovitz, con leyes especiales del estado para proteger la esclavitud, que son las mismas leyes con las que se llevaban los esclavos a Cuba. Eso sí que son agresiones, y no las que sufre "el pueblo vasco".

17 enero 2007

2007.

La lucha continúa. El efecto de los 5 destornilladores de Stolichnaya 5 que cayeron en Nochevieja aún perdura, y la prueba de ello es que a pesar de todo, sobrevivo, habiendo obtenido dos importantes victorias contra el resto del mundo. La primera, que ya he liquidado una asignatura de la facultad, y no ha sido fácil. Y la segunda y más importante, porque da esperanza a todas las personas de bien de este país si es que quedan, es que me han convalidado la libre elección por el conservatorio. Todo lo cual indica que molo mucho, y que aún me queda mucho por molar.

Hasta otra pringaos!!