29 diciembre 2006

Maldita, Oh maldita Navidad!

Sí. Y cuantas veces haya que repetirlo.

En serio, es vomitivo encender el televisor estos días. Concretamente, desde noviembre. La publicidad muta. La mayor parte de ella pasa del modo "compre el producto x y follará" al modo "con el producto x podrá querer más a sus semejantes y ser mejor persona", excepción hecha, claro está de los anuncios de colonias, que debido a la militante homosexualidad o asexualidad (cosas del botox) de los padres de las criaturas frecuentemente se van por las ramas, ofreciéndonos algún lamentable desfile de seres más o menos indefinibles, anoréxicos y andróginos que supuestamente deben movernos a través del goce estético a embadurnarnos con absenta.

¡Pero basta ya! En serio. Llevo todo el año odiando el precio de la vivienda. Al gobierno, a la oposición, a la oposición a la oposición, la economía mundial, a los Bushes del mundo (unidos), y ahora me pretenden vender la moto de que son los días del amor y el cariño y bla bla bla.

Joder, no sé qué tipo de anormales descerebrados son ellos. Pero sinceramente. A las personas que quiero (que creo que no son pocas) las quiero igual todo el año. En serio, no me he tirado 10 meses y medio preocupado sólo con especular y comprar toda la mierda que anuncian en la tele para así poder follar. Quizás los mandamases sí. Y con nuestro dinero. Por eso les he odiado todo el año, y por eso si tengo que mandar una felicitación navideña, será una carta bomba a todos ellos.

Basta. No quiero a esa gente, y el hecho de que sea Navidad no hace que sus payasadas me parezcan más entrañables ni nada por el estilo. En serio, si por San Patricio dije que pasaría por la guillotina al grueso de nuestros gobernantes, y a muchos grandes empresarios, inversores y expertos en bolsa (que son como jodidas porteras cotillas), y joder, por San Patricio suelo estar de muy buen humor, qué les hace suponer que por ser Navidad (turrón, cava y marisco más caros) les iba a perdonar la vida?

Basta de Navidad, en serio. Hasta que no se quemen públicamente todos los papanoeles trepadores, no pararé de decirlo. Haz un favor a la humanidad, secuestra a uno y ejecútalo públicamente.

Por cierto, pasadlo muy bien en vacaciones, y empezad el nuevo año con una buena fiesta. Hasta la próxima!!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Empuñemos nuestros atriles lacados en negro y apor ellos.

;)