17 diciembre 2006

El rollo de la memoria histórica

Suelo evitar sacar aquí temas de política, porque para eso está la cerveza, pero hay veces que uno se siente tocado los cojones.

Porque la verdad, últimamente leo menos los periódicos y veo menos las noticias, y por eso valoro cada vez más que la gente piense antes de hablar, si voy a perder mi tiempo oyendo (o leyendo) lo que tienen que decir.

En primer lugar, hay que dejar muy claro, que la implicación de fondo de la llamada Memoria histórica, que es deslegitimar el gobierno franquista, es totalmente absurda en un país, el nuestro, en que el jefe del Estado es el sucesor de Franco, y son no pocos los prohombres del Régimen que han seguido ocupando cargos y dejándolos a sucesores dignos de ellos. Dicho de otra forma, seguimos viviendo en el sistema que impusieron los rebeldes al terminar la Guerra Civil. Por eso, no tiene demasiado sentido pretender que este propio sistema se condene a sí mismo.

Sin embargo, nuestros cándidos y no tan cándidos parlamentarios pretenden hacernos creer que la Transición dio lugar a un Estado Nuevo. Un sistema muy legítimo (y lo máh grande de Ehpaña!) que no tiene ninguna deuda con el pasado inmediato y que puede, o bien enjuiciarlo como buenamente le parezca, o mejor no tocarlo porque es todo agua pasada.

Lo cierto, es que siguiendo la máxima de ese irresponsable, masón y genocida que fue Lenin, si miramos a quien beneficia "no tocar la historia para no reabrir heridas", lo cierto es que hay una gente, que insiste mucho en esto, y que son precisamente aquellos que han llegado a algo gracias a las instituciones del Régimen, de manera que las heridas que no quieren abrir son las que podrían hacerse ellos mismos si se escarba mucho.

Sinceramente, pienso que hay que tener muy poca vergüenza para reivindicar un modelo de reconciliación nacional basado en que los que fueron perseguidos volvieron al redil a cambio de que los otros dejaran de perseguirlos, y que hay que observar detenidamente que ni siquiera en Chile, en ese Chile del que tanto se habla últimamente, las instituciones de la reciente democracia han mantenido lazos tan fuertes con la dictadura anterior. En los países europeos, directamente, se persigue a los partidarios de los regímenes totalitarios.

Claro que la diferencia principal, es que en los otros países europeos las dictaduras han sido derrocadas o vencidas militarmente. Aquí sigue campando a sus anchas, bien maquillada.


Por cierto, también estoy harto de oír hablar de "las matanzas de inocentes en Paracuellos" y de la "brutal represión republicana" o roja como la quieran llamar. Sólo diré dos cosas. La primera, que es comprensible que tanto se repita el nombre de Paracuellos, ya que es la única matanza a gran escala que se conoce. Se lo pusieron fácil. Casualmente, además, no de inocentes, sino de presos juzgados, y no a manos de los cuerpos de seguridad del estado precisamente, sino de elementos descontrolados porque la propia fuerza pública se había rebelado contra el estado. En general, la tan cacareada brutalidad en la retaguardia republicana fue eso: un caos provocado porque las pocas unidades de fuerzas del orden que habían quedado leales estaban luchando en el frente. A lo mejor el trabajo de ejército y guardia civil era precisamente evitar esos desórdenes, y no intentar imponer su ley.

Además, ¿cómo no puede llamarse crimen lo hecho a las órdenes de Yagüe ("Claro que los fusilamos, ¿Qué esperaba? ¿Cree que iba a llevarme conmigo a 4000 rojos mientras mis columnas avanzaban en una carrera contrarreloj?" Después añadía que tampoco podía dejarlos vivir para que amenazaran sus conquistas) o de Mola ("Hay que sembrar el terror, dejar sensación de dominio eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros")? ¿Acaso semejantes palabras, que fueron llevadas meticulosa y generosamente a la práctica, permiten una reconciliación así porque sí, sin ni siquiera un gesto de reprobación efectiva de semejantes métodos?

Si de verdad esto es el pasado, como la fecha parece indicar, no debe existir ninguna razón por la que no se juzgue con objetividad y desde el respeto a todos, especialmente a quienes no lo han tenido, y abandonar de una vez la retórica que tanto explota nuestra derecha del "y tú más".

1 comentario:

Machi dijo...

CON DOH COHONEH!!!