04 septiembre 2006

Fin de agosto, Alcalá, 2.006

Una vez acabada la feria, de la que hemos dado toda la cuenta que se merece, hemos dado paso a lo que se llama el frikismo extremo. Lo más extremo, con diferencia, dedicar una tarde a tratar de armar el bazooka de patatas (Potato bazooka). Por cierto, que finalmente no funcionó porque por alguna razón no logramos que hubiera ignición. Se aceptan sugerencias y comentarios al respecto.

Por lo demás, lo más interesante de la semana fue venir anoche en la continental, con unos moros ya con la música discotekera por el camino. Cuando fueron a bajarse, los únicos españoles del autobús (aparte de moi) empezaron a gritarles de todo, en plan ¡Basura! ¡A q eso no lo hacéis en vuestro puto país! ¡Largaos hijos de puta!, etc. El resto del viaje consistió en oír a una pava relatando x q había q hundir las pateras y q los inmigrantes eran todos la peste. Eso, en un autobús donde TODOS eran inmigrantes menos el conductor y yo. Y reflexionando sobre algo tan colorista y español, les dejo hasta la próxima.

No hay comentarios: