28 agosto 2006

Prohibid las ferias!

A todos nos han contado en el colegio un cuento muy bonito sobre el origen de las ferias, y que lo que hoy en día llamamos feria (atracciones mecánicas manejadas por rumanos, casetas de los partidos políticos y las peñas, que son como bandas callejeras pero con una carpa) surgió como entretenimiento para quienes visitaban la verdadera feria, que consistía en un mercado. Concretamente, el principal atractivo de las ferias era el comercio de ganado.

La tradición sigue viva. En la feria hay un montón de puestos que venden baratijas, y mucho ganado de ambos sexos, en exposición, y muchas veces en celo, peleando con otros especímenes y apareándose. Entrañable.

Este año se han llevado la feria al otro lado del río. Tampoco es para tanto, si se tiene en cuenta que es al otro lado de la calle de donde se hacía antes. Una de las razones para llevársela allí ha sido el ruido que arma. Al parecer todos están de acuerdo en que es obligatorio que toda atracción de feria incluya música pachanguero/makineta revientatímpanos, posiblemente para que no podamos oír los tornillos que se van saliendo de su sitio. Sólo semejante barullo debería bastar para poner al ejército en la puerta del ferial disparando sobre quien se acercara. Para hacerse una idea, se oye la feria desde mi antigua casa, que está en otra esquina de la ciudad.

Sobre las peñas no diré nada. Sobre todo porque este año parece que no está muriendo tanta gente como otros, lo que no sé si es un retroceso en la selección natural o un alivio (porque para que te atraviesen el hígado con una botella no hace falta que seas tan quinqui como el que te la clava). Bueno, sí diré una cosa. El subnormal que ha echado esa mierda de arena que levanta polvo por todos lados se ha quedao contento, eh? Enhorabuena machote. Si la feria no fuese sólo una semana al año, la silicosis haría bajar el precio de las casas. Así yo también acondiciono un ferial.

Si todo esto no les parece suficiente para prohibir las ferias, sólo adéntrense, y perezcan del horror. La peste a grasaza mil veces refrita y, acojonante, las atracciones a 2,50 erios. Joder, 2,50. Me imagino cuando tengamos nietos y les digamos, en mis tiempos con 1000 pelas eras el rey de la feria, y nos kerrán mandar al asilo, o a la picadora de carne a la factoría de telepizza, más posiblemente. Como vivo en un primero, para pagar eso doy 3 saltos desde la ventana y ya me he divertido suficiente, y con más seguridad!

Y, joder, en qué otro lugar del mundo más que en las ferias de Alcalá, vas por la calle y vienen a ofrecerte armas de fuego, y consejos para su uso????

Señores del ayuntamiento, basta de medias tintas. O hacen una feria en condiciones donde vender a sus hijas de manera civilizada, o hagan una feria de la cerveza, donde las únicas atracciones sean peleas en el barro y toboganes de agua (o cerveza).

Pero por favor, prohiban esta feria YA por el bien de la humanidad.

Pd. Y por cierto, la manía de nuestro alcalde por los fuegos artificiales ya se ha pasado de rosca. Joder, ayer yo sólo quería ver entrevista con el vampiro y parecía que estábamos en el puto Líbano. El jodido televisor temblaba a cada explosión, y no es que se oyeran cuatro precisamente. Si tanto le gusta la pirotecnia, señor Bartolo, no se preocupe que cuando quiera yo le monto un espectáculo cojonudo dentro de su casa, y así nos reímos todos.

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